Pues como se ve por el título, este será mi diario personal, mi escaparate, en el que iré plasmando momentos de mi día a día en este camino de cambio en mi vida, resumiendo, lo que yo quiera, cuando quiera.
"Para querer a alguien más primero tengo que quererme a mí mismo" - Leeteuk
viernes, 14 de marzo de 2014
Paso a Paso
La opción de pasar por quirófano, en mi caso, surgió de la endocrina, simplemente como algo a considerar, que me lo pensase.
Esta decisión es la más complicada que tomé en mi vida y no la tomé de la noche a la mañana, si no que tardé dos años y aún así no estaba segura de que la decisión fuese la correcta, porque estaba acojonada, tenía tanto miedo que no sabía pensar en otra cosa que no fuese esa operación ¿Y si algo salía mal? ¿Y si no despertaba de la anestesia? ¿Y si...?
Preguntas tontas, porque sabía que no iba a pasar nada ¿Dónde estaré más segura que en las manos de mi cirujana?
Y una vez que está tomada la decisión, ¿qué pasa?
Lo primero es que pasas de visitar al endocrino para visitar al cirujano (en mi caso cirujana, muy maja por cierto). Una vez llegas al cirujano, te valora y te manda hacer las primeras pruebas: espirometría, endoscopia (para mí lo más duro y espero no tener que volver a pasar por eso) y placa de tórax (la espera para estas pruebas ya depende de cada sistema de salud).
Y un médico nuevo, el rehabilitador. Firmas papeles, te hacen preguntas y vuelves cuando esté próxima la operación para aprender ejercicios de respiración..
Además de todo eso algo fundamental es la visita al psiquiátra, que realmente es lo que te da la luz verde para operar.
Una vez superado todo, pasas a ser parte de la lista de espera, el temor de toda persona que se va a operar, maditas listas.
Una vez estás en dicha lista sólo te queda esperar a que suene el teléfono y cada vez que lo haga, correrás hacia él esperando que sea del hospital.
Ya hacía un año que había empezado con las pruebas y todo era calma porque el este no sonaba, hasta no parecía ni cercano.
El día menos pensado sonó y me di cuenta de que se acercaba la hora, fué realmente cuando tomé conciencia de lo que iba a pasar, pero antes me tocaba hacer las pruebas preoperatorias.
Vez para una analítica, electro y el anestesista y vuelta a esperar para que me confirmasen la fecha de la operación.
Sólo me faltaba una última visita al rehabilitador pero de repente todo se aceleró. Un hueco en la lista...
Las personas que no me entienden dicen que opté por la decisión más fácil al empezar con los preparativos para entrar en quirófano, pero como no comprenden, no saben lo que es estar a dieta durante años y ver que la báscula sólo aumenta o en ocasiones disminuye en nada esos puñeteros números.
Después de ver todo esto, claramente la opción del quirófano es la mas sencilla ¿no?
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Valiente decisión que has tomado enhorabuena
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