"Para querer a alguien más primero tengo que quererme a mí mismo" - Leeteuk

jueves, 4 de diciembre de 2014

Otra noche sin dormir

Pense que este estado era pasajero... Que con el tiempo mejoraria. Pero me engañaba a mi misma, cada vez va a peor, ya casi no duermo... Me paso las noches enteras mirando al techo para ver si soy capaz de dormir, la ansiedas y la agreaividad de la falta de sueño comienza a hacerse latente.

He empezado a negarme a tomar mis pastillas, que mas da, no sirven para nada.

Me paso casi todo el dia en la cama,  ya apenas voy a clase... Los suspensos se acumulan por mi falta de concentracion y eso cada vez me pone peor.

Que debo hacee para mejorar? Quedarme en mi cuarto compadeciendome de mi misma hasta que esto pase solo? Por que cada vez que intento luchar algo viene y me hace caer mas hondo.

Creo que nunca levantare cabeza que me quedare estancada en este mundo negro, donde solo estoy yo y nadie mas quiere estar.

jueves, 13 de noviembre de 2014

El Final..?

Hoy tengo buenas noticias, al fin he llegado al reto que me propuse hace nueve meses, ya estoy en ese peso tan deseado... a decir verdad ya estoy por debajo de el.

Pero no soy feliz, mi mundo se derrumba a grandes pedazos y siento que en este momento nada tiene sentido para mi. Pase por todo esto para tener el cuerpo que anhelaba y ahora no soy capaz de verme al espejo, me da asco lo que veo reflejado, no conozco a esa persona... no soy yo.

Cada día me siento mas sola y mas triste, me da miedo casi todo, lo que peor llevo sin duda es el pánico que le he cogido a lo que antes tanto amaba.

Me siento tan inútil... tan incapaz de todo, viviendo a base de ataques de pánico, de miedo y lo peor de todo, viviendo con ganas de auto destruirme por no sufrir mas.

Como puede ser que siendo lo que era antes, aquella persona de un peso descomunal, no fuera feliz y ahora que tengo lo que quiero tampoco lo sea?

Que me esta pasando? Solo quiero que todo esto se termine, poner fin a todo y dejar que el mundo siga su camino sin mi.

No entiendo muy bien por que os estoy contando todo esto, quizás para liberarme de un pequeño peso de mi carga... quizás para que nadie lo lea y solo quede escrito como una simple tontería de una niña caprichosa.Lo único que se es que ya esta escrito y no hay vuelta atrás, rendirse es de cobardes y yo ya lo he hecho mas de una vez.

Pensar que estoy loca, pensar lo que queráis de mi... ya todo me da igual, ya solo me importa lo que pienso yo... y tener claro que ya con eso me vasta, por que no es nada bueno... 

Esto ya no es "Mi Camino a los 90Kg"ahora es la desesperación para asimilar lo que paso en ese camino...



domingo, 19 de octubre de 2014

De vuelta... siento haberos abandonado tanto tiempo.

Se que hace siglos que no escribo nada, que abandone por completo este blog, seguramente ya no tenga ni seguidores ni vistas (tampoco es que tuviera tantas antes, la verdad)pero eso no me impedirá decir lo que necesito que, quizás abandone esto por el miedo a que la gente supiera la realidad de mi situación... se que al principio de este camino todo era un camino de rosas, todo era perfecto y maravilloso, pero las rosas se convirtieron en zarzas y no supe seguir caminando sin hacerme daño.

Hoy es un día realmente duro para mi, hoy hace un año que se fue una de las personas mas importantes de mi vida, hoy hace un año que recibí esa puñetera llamada diciendo que se había ido y aun no puedo creerlo del todo, se me ha escapado el tiempo sin darme cuenta.
A veces pienso que no debió irse ella aquel día, que debí irme yo... por que ella hace mucha mas falta aquí que donde esta ahora, fue tan egoísta que Dios se la llevara con el, pudo dejarnos disfrutar de ella un poco mas... daría todo lo que tengo en este momento solo por tener un día mas con ella, por poder abrazarla y decir lo que no supe decir en su momento.
La echo tanto de menos, la necesito tanto en este momento, estoy segura que con solo dos palabras de ella y un pequeño abrazo yo estaría bien y no metida en una depresión acto-destructiva que me arrastra a mi peor yo.
Ojala pudiera ver lo que soy ahora, lo que mi cuerpo a cambiado y ver que estoy a un pequeño paso de llegar al final del camino y al objetivo que me propuse hace ya ocho meses, que fuera capaz de ver lo que yo no puedo, lo que ahora me da miedo ver en el espejo y lo que no reconozco en el.
No voy a mentir que he deseado mucho irme con ella en estos últimos meses, que no merezco todo lo que tengo y que ya nada tiene sentido para mi aquí.

Pero vasta de escribir cosas tristes, por que hoy también tengo que dar las gracias a una persona que ayer en la presentación de su libro "El mejor peor momento de mi vida" me hizo ver que si una persona puede reír y llevar con humor una enfermedad como esa, que yo podría salir de este bache.
Nacho Mirás es una persona de la que muchos debemos aprender y seguro que mi blog nunca llegara a ser lo famoso que es el que el lleva (www.rabudo.com) que mi historia no es ni la mitad de dura que la de el, pero ayer aprendí que contar al mundo, aunque el mundo sean dos personas, tu historia ayuda a llevar menos carga a la espalda de uno mismo ya que ese pequeño mundo la lleva contigo.
Ayer el me dio un pequeño empujoncito para volver aquí a escribir, y con una simple dedicatoria en su libro aquí estoy de nuevo, contando "Mi Camino a los 90kg".

Intentare escribir mas a menudo y no guardármelo todo para mi.
Se que hoy es muy poco lo que he escrito, pero no tengo muchas fuerzas y ánimos, a parte las lagrimas ya casi no me dejan ver el teclado. 

Gracias a todos, de verdad, por muy pocos que seáis.    
Os quiero y os echaba de menos.


martes, 13 de mayo de 2014

Unos dias despues

Ya hace bastante que no actualizo, quizás por falta de fuerzas, quizás por la falta de ganas de todo.

Como ya sabéis me operaron. La operación ha salido genial, todo como la doctora esperaba.
Lo peor es el post-operatorio, el dolor que te invade cuando la anestesia deja de hacer efecto y las nauseas constantes por culpa de esta. Y lo peor en mi caso fue la morfina que en vez de ayudarme me hacia mas daño, así que me tocó calmar el dolor con un medicamento mas ligero.

La operación duro unas cinco horas y luego en observación 24 horas antes de subirme de nuevo a mi habitación.

Una vez en la habitación me dejaron en dieta absoluta, como le llaman ellos, lo que viene a decir que nada de comer. Lo único que pude beber, si se puede llamar así, es un asqueroso liquido azul, que para mi que era tinta de bolígrafo con agua.

Al día siguiente ya me dejaron beber a pequeños sorbos algo de agua, pero la mayor alegría llegó para mi, el tercer día, cuando me retiraron todos los sueros y la medicación por vena y empecé a beber caldos y algo de leche para ir habituando al estomago.

Para mi sorpresa todo me sentó muy bien y la fiebre disminuía, todo iba sobre ruedas, miraba mi vuelta a casa muy cercana.

Pero dos días antes de que me diesen el alta la fiebre me volvió a subir y tuve que quedarme más días de los pensados. Me hicieron mas pruebas por si la fiebre era por algún problema en la operación, por lo que me vuelven a dejar a dieta absoluta, y otra vez enganchada a una bolsa, pero esta vez no de suero, si no de nutrición por vena.

Esa nutrición no es para nada parecido a un suero, es más densa y molesta, por eso tenían que ponérmela en una vía central, pero por hacerme pruebas no dio tiempo y me la pusieron por las vías normales, lo que me provocó una flebitis en todas las venas en las que me la ponían. Todo esto regulado por una máquina que a la mínima obstrucción de la vía pitaba como una loca y nos dejaba sin dormir.

Al final todo salio bien y tres días mas tarde de lo normal me dieron el alta.

Las enfermeras fueron muy agradables y cuidaron bien de mi, si no fuese por el dolor y las molestias estaría como en un hotel. Eso si, un hotel al que no quieres tener que volver

viernes, 2 de mayo de 2014

Carta: "A un Angel que se ha ganado sus alas"

Hoy es un dia muy especial para mi... Mucha gente me ha felicitado... Me colmaran de besos y abrazos, pero una persona muy especial ya no esta aqui a mi lado, bueno, hoy mas que nunca se que sigue aqui cuidando de todos.

A un Angel que se ha ganado sus alas:
Seguro que estas viendo como esta pequeña loca se hace un añito mas mayor y estas muy feliz por todo lo que esta consiguiendo...
Aun no habia tenido el valor de escricribirte de nuevo, ya te tenia muy abandonada, soy una mala sobrina... Estos dias me he acordado mucho de ti por que se acercan estas fechas importantes.
Estoy mas que segura de que estas pensando "Mi sobrina pequeña es una ñoña", pero muchos dicen que eso lo saque de ti y yo estoy orgullosa de ello.
Ya lo sabras pero ya he perdido muchos kilazos... Pierdo kg y gano años xD. Ya casi 3 meses que me operaron y todo va sobre ruedas, me estoy poniendo toda guapa... Ais que la niña nos va a coger novio con toda esta tonteria.
Ah! Se me olvidaba, ya me he puesto un vestido de nuevo... Hasta ya me queda flojo, mama tendra que cogermelo un poco.
Bueno sera mejor que vaya dejando de escribir y ya en otra carta te contare mas novedades que seguro que las hay, espero que tu estes bien y que estes cuidando bien de todos que hay dias en los que nos hace buena falta.

Un besote enorme y un abrazo
Te quiere, tu sobrina
Kururu Kim

P.D. Te nos fuiste sin darnos nisiquiera cuenta de la falta que verdaderamente nos hacias... Ahora es cuando nos lamentamos no haber sido distintos contigo. Somos muy estupidos la verdad.

Reflexion de la noche antes

Aquí os dejo las cuatro pequeñas lineas que entre nervios pude escribir la noche antes de que me operaran, quizás no se aprecie el miedo que sentía pero os puedo asegurar que hasta llegué a pensar en salir corriendo con el camisón y todo.

"En este momento estoy sentada en la cama del mi habitación de hospital pensando que mañana a estas horas estaré ya operada y quizás ya este de nuevo aquí, en compañía de mis seres queridos.
No sabría explicar el miedo que siento en este momento. 
Pero sabéis lo mejor de todo, que estoy sola en esta habitación, es genial.
Mañana a primera hora de la mañana estaré ya en el quirófano para ser operada de la tan esperada reducción de estomago.
Ya os iré contando cuando salga, como ha ido todo, pero por ahora solo hay nervios y miedo."

viernes, 14 de marzo de 2014

Paso a Paso


La opción de pasar por quirófano, en mi caso, surgió de la endocrina, simplemente como algo a considerar, que me lo pensase.

Esta decisión es la más complicada que tomé en mi vida y no la tomé de la noche a la mañana, si no que tardé dos años y aún así no estaba segura de que la decisión  fuese la correcta, porque estaba acojonada, tenía tanto miedo que no sabía pensar en otra cosa que no fuese esa operación ¿Y si algo salía mal? ¿Y si no despertaba de la anestesia? ¿Y si...?

Preguntas tontas, porque sabía que no iba a pasar nada ¿Dónde estaré más segura que en las manos de mi cirujana?

Y una vez que está tomada la decisión, ¿qué pasa?

Lo primero es que pasas de visitar al endocrino para visitar al cirujano (en mi caso cirujana, muy maja por cierto). Una vez llegas al cirujano, te valora y te manda hacer las primeras pruebas: espirometría, endoscopia (para mí lo más duro y espero no tener que volver a pasar por eso) y placa de tórax (la espera para estas pruebas ya depende de cada sistema de salud). 

Y un médico nuevo, el rehabilitador. Firmas papeles, te hacen preguntas y vuelves cuando esté próxima la operación para aprender ejercicios de respiración..

Además de todo eso algo fundamental es la visita al psiquiátra, que realmente es lo que te da la luz verde para operar. 

Una vez superado todo, pasas a ser parte de la lista de espera, el temor de toda persona que se va a operar, maditas listas.

Una vez estás en dicha lista sólo te queda esperar a que suene el teléfono y cada vez que lo haga, correrás hacia él esperando que sea del hospital. 

Ya hacía un año que había empezado con las pruebas y todo era calma porque el este no sonaba, hasta no parecía ni cercano.

El día menos pensado sonó y me di cuenta de que se acercaba la hora, fué realmente cuando tomé conciencia de lo que iba a pasar, pero antes me tocaba hacer las pruebas preoperatorias.

Vez para una analítica, electro y el anestesista y vuelta a esperar para que me confirmasen la fecha de la operación.

Sólo me faltaba una última visita al rehabilitador pero de repente todo se aceleró. Un hueco en la lista...



Las personas que no me entienden dicen que opté por la decisión más fácil al empezar con los preparativos para entrar en quirófano, pero como no comprenden, no saben lo que es estar a dieta durante años y ver que la báscula sólo aumenta o en ocasiones disminuye en nada esos puñeteros números.
Después de ver todo esto, claramente la opción del quirófano es la mas sencilla ¿no?


lunes, 3 de febrero de 2014

Presentación

"Yo no soy gorda por casualidad, es que mi gran personalidad no cabría en un cuerpo más pequeño"


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Este viaje comenzó hace mucho, o mejor dicho, hace demasiado.
Llevo muchos años entre endocrinos, dietistas, hematólogos, psicólogos y para que mentir, casi acabo en el psiquiatra. 

Uno no nace gordo, y es raro el caso en el que alguien se "haga" gordo. Normalmente la genética, esa pequeña cabrona, tiene algo que ver. Y por supuesto, está lo que te rodea, las situaciones a lo largo de tu vida que te influyen y te condicionan.

Yo de pequeña era super mona, con mis super rizos. Una muñequita blanca como la leche. Eso si, mala era un rato, jajaja
Con ocho años, era regordeta, o como se dice, nancha de hueso, no se le suele dar tanta importancia, sobre todo viniendo de las abuelas, que siempre te miran "bonita
El problema empieza en la pre-adolescencia, cuando tienes doce o trece años y la crueldad infantil hace mella en una personalidad que ya empieza a tener complejos e inseguridades. Por esa época empecé con los endocrinos y la psicóloga infantil. 
Lo que hasta entonces sólo era un sobrepeso pasó a ser algo más serio con la llegada plena de la adolescencia, cuando empieza el tonteo entre chicas y chicos y las típicas guerras.
Algunos dicen que ser gordo es fácil, que no sabemos afrontar los problemas si no es a través de la comida; en mi caso fue una vía de escape cuando la depresión llamaba a mi puerta.

Quizás esos fueron los peores años de mi corta vida, pero dejaron una huella en mi que todavía me cuesta borrar. Aún me acuerdo cuando era un suplicio mirarme al espejo y ya no hablemos de salir a la calle. Las consecuencias todavía son visibles.

Pero en esta vida nada es para siempre y mi cambio empezó con dieciocho años. Cambiar del colegio de siempre, un ambiente tóxico, a otro en el que descubrí un nuevo mundo me hizo darme cuenta de que no todo el mundo te juzga por como luces y que no siempre el pasado tiene que condicionar tu presente y tu futuro.

Mi presente es lo que yo quiero que sea, y  mi futuro es algo que iré descubriendo en cuanto vaya llegando.